22 oct. 2011

Ernst Haeckel

Cada época tiene su propia imagen del mundo, y cada imagenrefleja la visión de su tiempo y de su creador








Durante más de un siglo, dibujos falsificados por Ernst Haeckel fueron reproducidos en numerosas publicaciones de biología, a pesar de que él mismo reconoció el error y declaró: “un pequeño número de mis dibujos, seis u ocho, son falsos. Como el material  estaba incompleto yo estuve obligado a completar y reconstruir cadenas faltantes”.
Ciento veinticuatro años después, se hicieron comparaciones de los dibujos de Haeckel con embriones reales para conocer cuánto se asemejan los embriones y si no hay diferencia entre el de un humano y el de un pez.
Según Haeckel, los animales presentan un estado embrionario común y evolucionan cuando aparecen nuevos estados de desarrollo. Esta teoría llevó al autor a la gloria.
En su obra “El origen de la vida” publicada en 1874, Haeckel utiliza varios dibujos de embriones para reforzar su teoría de la evolución. En ellos representa ocho animales en tres estados de su desarrollo embrionario, cada especie ocupa una columna y las filas corresponden al mismo estado de desarrollo para las ocho especies.
“Nosotros examinamos los embriones de numerosos vertebrados especialmente peces reptiles aves y mamíferos. Seleccionamos los embriones que estaban en un mismo estado de desarrollo y descubrimos con gran asombro que la naturaleza no iguala el arte: los embriones supuestamente idénticos, eran diferentes”, explica Michael Richarson en la edición Nº 247, de mayo de 1998, de la Revista Francesa Pour la science.



Foto de Pour le Science
Comparación entre los embriones reales (R) al lado del dibujo correspondiente hecho por Haeckel (H)
En primera instancia, los embriones de las ilustraciones de Haeckel en  la primera fila, que muestran un estado idéntico de desarrollo, en la realidad presentan diferentes tamaño. En el estudio se pudo determinar que el más pequeño de los embriones, un pez, medía menos de un milímetro mientras que otros, en el mismo estado de desarrollo, son diez veces más grandes.
En 1995, Richarson mostró que los órganos se desarrollan en momentos diferentes según la especie. Así por ejemplo, los miembros posteriores en los marsupiales, mamíferos cuya hembra carga su cría en una bolsa, ubicada en el vientre,  aparecen más temprano que en los mamíferos placentarios, pues tienen necesidad de ellos para llegar hasta el saco de incubación de la madre.
Si este error logró pasar en el tiempo como una verdad, fue más porque los biólogos de la época no hablaban alemán y los traductores no habían leído las confesiones de Haeckel.

En el nuevo paradigma se admite que todos los conceptos y teorías científicas son limitados. Y aproximados; la ciencia nunca puede facilitar una comprensión completa y definitiva.

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